"Cuando, muy pronto, lleguemos al monólogo 'Ser o no ser' de Hamlet, habrá entre los miembros más ingenuops del público algunos ceños desconcertados al ver a un hombre que se pregunta si hay algo tras la muerte -'la tierra inexplorada de cuyas fronteras / ningún viajero vuelve'-, cuando ya le han dado pruebas, nada menos que su propio padre muerto, de la existencia del Cielo y el Purgatorio. Pero los espectadores más inteligentes sabrán que en este nuevo Hamlet hay, en realidad, dos obras, la antigua tragedia de venganza de Thomas Kyd, con un infierno verdadero al que el vengador puede enviar a su villano acuchillado, y un estudio minucioso de una mente agnóstica muy de su tiempo. ¿Pueden fundirse, en realidad, ambas tragedias?"
Anthony Burgess: Shakespeare. Ediciones Península, Barcelona, 2006, pág. 168.
Shakespeare es inagotable, no necesita justificación. Siempre he tenido ganas de tener un lugar donde anotar diversos aspectos sobre su tiempo, su biografía, su obra, lo que le ha seguido, bueno y malo. El estímulo inicial son las espléndidas palabras que el Marqués de Bradomín y Rubén Darío le dedican en "Luces de Bohemia", de Ramón María del Valle-Inclán. No me he podido resistir a compartirlas.
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domingo, 27 de junio de 2010
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lunes, 14 de junio de 2010
"El arte de Shakespeare no surgió del de Marlowe. Tenían temperamentos demasiado diferentes y [...] Marlowe desemboca en Ben Jonson, en una especie de comedia satírica que Shakespeare nunca deseó escribir. Pero Marlowe fue para el aprendiz Will un modelo en cuanto a la organización de las palabras en forma de parlamentos majestuosos, un maestro de la declamación capaz de modular con facilidad del lirismo a la retórica martilleante y un gran constructor de frases. En una de sus obras tempranas, compuesta quizá antes que la serie de Enrique VI pero no documentada hasta finales de 1592 entre las representaciones dadas en el Rose, Shakespeare se propuso deliberadamente la tarea de llevar al límite el horror y crear un personaje maquiavélico que supera en ampulosidad a todos los de Marlowe. Esa obra es Tito Andrónico.
·····[...] Shakespeare había digerido los desagradables atractivos de The Spanish Tragedy, en la que Jerónimo se corta en escena la lengua con los dientes, y es probable que hubiera presenciado ejecuciones de Tyburn."
Anthony Burgess: Shakespeare. Ediciones Península, Barcelona, 2006, pág. 83.
·····[...] Shakespeare había digerido los desagradables atractivos de The Spanish Tragedy, en la que Jerónimo se corta en escena la lengua con los dientes, y es probable que hubiera presenciado ejecuciones de Tyburn."
Anthony Burgess: Shakespeare. Ediciones Península, Barcelona, 2006, pág. 83.
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