"Para Shakespeare, más que para ningún otro poeta, la palabra individual era un núcleo rodeado de un campo de energías complejas.
·····Esto conduce a lo inconsciente, a la oscura zona primaria donde el lenguaje humano emerge de un 'prevocabulario' hecho de estímulos o identificaciones biológicas y somáticas. En Shakespeare, las palabras afloran a la superficie a menudo con toda la carga de esta asociación preconsciente; las raíces de las mismas no han sido arrancadas de la zona de negrura. Aunque el sentido shakespeariano de la posibilidad total también se extiende hacia delante, muchas de sus palabras no pueden encasillarse en un significado único. Se balancean como un péndulo que oscilara y con ello abrcara un extenso tracto de sinónimos y afines. A veces una palabra sombrea, mediante retruécano o sugerencia sonora, el áre de definiciones nuevas. En parte, esta acción vibratoria se debe al instantáneo empleo que hizo Shakespeare del vocabulario isabelino, al hecho de que antes de Dryden y el Dictionary de Johnson las definiciones y la sintaxis fueran sobradamente fluidas."
George Steiner. "Shakespeare cuarto centenario". En: Lenguaje y silencio. Ensayos sobre la literatura, el lenguaje y lo inhumano. Editorial Gedisa, Barcelona, 2003, págs. 237-238.
Shakespeare es inagotable, no necesita justificación. Siempre he tenido ganas de tener un lugar donde anotar diversos aspectos sobre su tiempo, su biografía, su obra, lo que le ha seguido, bueno y malo. El estímulo inicial son las espléndidas palabras que el Marqués de Bradomín y Rubén Darío le dedican en "Luces de Bohemia", de Ramón María del Valle-Inclán. No me he podido resistir a compartirlas.
Mostrando entradas con la etiqueta códigos prelingüísticos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta códigos prelingüísticos. Mostrar todas las entradas
jueves, 5 de agosto de 2010
Etiquetas:
códigos prelingüísticos,
Dryden,
energía,
Johnson,
Steiner
domingo, 11 de julio de 2010
"Las palabras de Otelo van bajando de volumen hasta convertirse, poco a poco, en un balbuceo. Se destruye el lenguaje y la imaginería característica del énfasis y la poesía de la épica feudal. Knight ha sido el primero en observarlo. Otelo no sólo se arrastra a los pies de Yago. Él habla su propio lenguaje: sus frases truncadas son uno de los primeros monólogos interiores, en el sentido contemporáneo del término, que encontramos en el teatro:
·····Caroline Spurgeon, en su catálogo de imágenes de Shakespeare, comparó el bestiario de Otelo con el de El rey Lear. En ambas tragedias los animales aparecen en el campo semántico del dolor, la crueldad y el sufrimiento que deben padecerse o deben infligirse a los demás. En El rey Lear hay magníficos y feroces animales de rapiña: tigres, buitres, jabalíes; en Otelo, insectos y anfibios."
Jan Kott: Shakespeare, nuestro contemporáneo. Alba Editorial, Barcelona, 2009, págs. 165-166.
[*ORIGINAL INGLÉS: Lie with her! lie on her! We say lie on her, when they belie her. Lie with her! Zounds, that's fulsome. --Handkerchief--confessions--handkerchief!--To confess, and be hang'd for his labour;--first, to be hanged, and then to confess.--I tremble at it. Nature would not invest herself in such shadowing passion without some instruction. It is not words that shake me thus. Pish! Noses, ears, and lips. --Is't possible?--Confess--handkerchief!--O devil!--]
¿Durmió con ella? ¿Sobre ella? Entonces decimos que dormir es infamarla. ¡Con ella! ¡Dios, qué asco! ¡Pañuelo, confesión, pañuelo! Confesión y horca por hacerlo. Primero la horca y después la confesión. Me hace temblar. Mi naturaleza no caería sin fundamento en pasión tan cegadora. No son palabras lo que me agita. ¡Uf! Nariz, oreja, labios. ¿Es posible? ¿Confesión? ¿Pañuelo? ¡Vil demonio! [ver original inglés*]·····Otelo comienza a hablar de gritos y sin cesar de celos y de reproducción, de fuego y de azufre, de cuerdas, cuchillos y veneno. Invocará también el bestiario. Yago habló de cornejas que buscan presas; Otelo será perseguido ahora por la imagen de un 'cuervo sobre una casa apestada' (Otelo, IV, i). Asumirá las obsesiones de Yago, como si no pudiera librarse ni por un momento de las imágenes de monos y cabras, perros mestizos y perras obscenas. 'Exchange me for a goat!', '¡Conviérteme en un chivo!' No se puede controlar ni siquiera durante una visita solemne de Ludovico: 'Sed bienvenido a Chipre. ¡Monos y cabras!' (Otelo, IV, i).
·····Caroline Spurgeon, en su catálogo de imágenes de Shakespeare, comparó el bestiario de Otelo con el de El rey Lear. En ambas tragedias los animales aparecen en el campo semántico del dolor, la crueldad y el sufrimiento que deben padecerse o deben infligirse a los demás. En El rey Lear hay magníficos y feroces animales de rapiña: tigres, buitres, jabalíes; en Otelo, insectos y anfibios."
Jan Kott: Shakespeare, nuestro contemporáneo. Alba Editorial, Barcelona, 2009, págs. 165-166.
[*ORIGINAL INGLÉS: Lie with her! lie on her! We say lie on her, when they belie her. Lie with her! Zounds, that's fulsome. --Handkerchief--confessions--handkerchief!--To confess, and be hang'd for his labour;--first, to be hanged, and then to confess.--I tremble at it. Nature would not invest herself in such shadowing passion without some instruction. It is not words that shake me thus. Pish! Noses, ears, and lips. --Is't possible?--Confess--handkerchief!--O devil!--]
Etiquetas:
bestiario,
códigos prelingüísticos,
energía,
Kott,
Otelo,
Otelo (obra)
viernes, 11 de junio de 2010
"Si nos ponemos a pensar en el habla, nos daremos cuenta de que no es un utensilio exacto: está plagado de tropiezos y excusas por no haber encontrado la palabra correcta; hay que ayudarle con gruñidos animales y gesticulaciones que representan -estoy convencido de ello- el modo primordial de comunicación humana. Consideremos el lenguaje como una candileja de teatro parpadeante y veremos que el simple hecho de mantenerla encendida es ya bastante. Los cuentos, los chismorreos y los juegos de palabras pasan su vida en la penumbra y la literatura brota de ellos, no de la necesidad de narrar hechos o exponer un caso.
·····Shakespeare se nutrió del parloteo coloquial de una localidad rural, que, sin embargo, no era muy distinto del ruido social generado por Londres."
Anthony Burgess: Shakespeare. Ediciones Península, Barcelona, 2006. pág. 35.
·····Shakespeare se nutrió del parloteo coloquial de una localidad rural, que, sin embargo, no era muy distinto del ruido social generado por Londres."
Anthony Burgess: Shakespeare. Ediciones Península, Barcelona, 2006. pág. 35.
Etiquetas:
Burgess,
códigos prelingüísticos
Suscribirse a:
Entradas (Atom)