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miércoles, 11 de agosto de 2010

"Ciertos temas son comunes a las últimas obras en conjunto [...].
·····Una de las características es la llamada 'doble trama'. A diferencia de las anteriores comedias románticas de Shakespeare, en las cuales las figuras centrales son amantes, hombre y mujeres jóvenes en edad de casarse, los romances de las últimas obras se refieren a familias, a dos generaciones de la misma familia. Y existen dos tramas, una relacionada con la gente de edad y otra con los jóvenes. Suele representarse a la generación menor por una hija y su amado: Marina en Pericles, Perdita en Cuento de invierno, Miranda en La tempestad, Imógena en Cimbelino. Sólo en esta última la familia de la generación joven es mayor, pues incluye no sólo a Imógena y su esposo, sino también a dos hermanos de la mujer. La acción ocurre a lo largo de un extenso periodo para permitir el crecimiento de los niños. Con el reconocimiento de los niños perdidos mucho tiempo atrás se llega a un final feliz. Las desventuras del ayer quedan curadas gracias a los actos de la generación joven, que trae esperanzas para el futuro. El tema de la reconciliación es fundamental en las últimas obras: se alivian antiguas querellas y heridas, y gracias a la generación joven hay esperanzas de un futuro mejor. Las obras tienen un profundo significado filosófico, una sensación mágica de interacción entre el hombre y la naturaleza. Esa atmósfera mágica es asimismo una atmósfera intensamente religiosa, que produce 'teofanías' o nuevas revelaciones de lo divino. En punto de sumo significado emotivo aparece el tema de la música, que representa la restauración de la armonía."
Frances A. Yates: Las últimas obras de Shakespeare: una nueva interpretación. Fondo de Cultura Económica, México, D. F., 2001, págs. 25-26.

[Nota: En el libro, la autora se propone relacionar la doble generación con la del Rey Jacobo I y sus hijos, que al parecer supusieron durante un tiempo una notable esperanza de restauración del esplendor isabelino. Es posible que sea cierto, aunque tampoco es desdeñable el hecho mismo de que Shakespeare se había hecho mayor y sus hijas habían crecido. Miranda y Próspero y demás padres e hijas podrían ser, perfectamente, un reflejo de esta situación.]

jueves, 22 de julio de 2010

"[...] una de las grandes tesis de Shakespeare: la violenta confrontación existente entre la naturaleza y el orden social. El rey viaja en la nave. Pero ¿qué puede hacer el poder real y su majestad contra la furia de los elementos? ¡Nada! Shakespeare repite la famosa invocación de Panurgo en el libro IV de Gargantúa y Pantagruel, pero con mayor contundencia y agudez:

·····Gonzalo: ¡Calma, calma, buen amigo!
·····Contramaestre: Cuando el mar se calme. ¡Vamos! ¡Abajo! ¿Creéis que estas que aquí rugen respetarían a un rey? ¡Al camarote! ¡Callaos y dejadnos hacer!
·····Gonzalo: Está bien, pero recordad a quién lleváis a bordo.
·····Contramaestre: A nadie a quien yo aprecie más que a mí mismo. ¿No sois vos de la corte? Pues ordenad a los elementos que se callen y, si podéis, que haya paz inmediata, que nosotros no habremos de tocar jarcia alguna. ¡Ejerced vuestra autoridad! Si no podéis, dad gracias por haber vivido tanto tiempo.
(La tempestad, I, i)

Jan Kott: Shakespeare, nuestro contemporáneo. Alba Editorial, Barcelona, 2009, pág. 385.